
De los mejores conjuntos de la Música Criolla Peruana de todos los tiempos ha sido "Fiesta Criolla", conformado por Panchito Jiménez en la primera voz, Humberto "oiga" Cervantes segunda voz y guitarra, Oscar Avilés primera guitarra, Pedrito Torres "veriga" en las castañuelas y Arístides Ramírez en el cajón. Una de sus inolvidables interpretaciones es este vals del inmortal Felipe Pinglo Alva, "Querubín". Era la monina una chiquilla muy fina con una linda boquita bella como hurí; sus negros vivos ojitos, sus mejillas con hoyitos, sus pestañas bien arqueadas cual muñeca de bisturí. Con mucho salero y mucha gracia gitana, la chiquilla de mi canto se llamaba Querubín, mas, como era hermosa no escuchaba estas endechas que brotaban cual promesa de mi pasión al sentir. Óyeme mi nena si me quieres un poquito dímelo con un besito que me sentiré feliz; mírame bastante y háblame con gran ternura que es mi vida una amargura cuando estoy lejos de ti. Dime frases dulces, llámame "negrito lindo, caramelito de azúcar, encanto de mi vivir", bésame en la boca prestándome tu cariño y reclíname en tu pecho para así soñar feliz. Tú serás mi nena, mi amorcito y mi locura, la que me ha robado el alma, la calma y el corazón, chiquita bonita, capullito de magnolia, tu boquita huele a gloria ya estoy muriendo por tí. Ya me tienes loco por gozar de las delicias de tus mimos, tus halagos, tus caricias y tu flirt; mírame mimosa dime tú si no te enojas si con un beso en la boca te juro amor al morir <b>...</b>
Fiesta
Criolla
Querubín